Esta previsión de hace considerando las medidas aprobadas por el Gobierno. Aunque la mayor parte las medidas aprobadas para paliar los efectos de la guerra en Oriente Medio, que contuvieron el incremento de los precios de los productos energéticos en los últimos meses, habían sido retiradas en su gran mayoría en el mes de septiembre.

Tan solo se mantenía una reducción paulatina del Impuesto de Hidrocarburos. «Si se hubieran retirado la totalidad de medidas este mes, la inflación general habría sido del 5,4%, pero si se hubiesen mantenido, el avance del IPC hubiera sido significativamente inferior», dicen.

«El Consejo de Ministros aprobó el 29 de septiembre otro real decreto ley con el tercer paquete de medidas enmarcadas en el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, extendiendo y adaptando las medidas hasta el 31 de diciembre de 2026. La situación en Oriente Medio sigue siendo muy complicada, con un conflicto que continúa sin avances diplomáticos entre EEUU e Irán, y el tráfico marítimo en Ormuz sigue prácticamente bloqueado, lo que hace que el precio del petróleo se mantenga por encima de los 100 dólares por barril«, destacan.

Por su parte, en CCOO comentan que la subida de los precios se dispara en septiembre por el fuerte encarecimiento de los combustibles y la electricidad y desborda las subidas salariales pactadas en los convenios.

«El aumento de la inflación viene impulsado por el crecimiento de los márgenes empresariales», además, «la fuerte carestía de la vivienda se come las subidas salariales y no figura en el IPC», señalan, ya que «el IPC no incluye el coste de comprar una vivienda (+12,2% interanual en 2T 2026) ni del préstamo para financiarla. Tampoco refleja correctamente la subida del alquiler (los nuevos contratos se han encarecido un 23% entre 2020 y 2024 según el IPVA del INE)».

Como remarcan, «los márgenes empresariales se mantienen en niveles históricamente altos, consolidando el salto de rentabilidad registrado tras la crisis inflacionaria de 2022. En el segundo trimestre destaca el sector energético, cuya rentabilidad alcanza nuevos máximos impulsada por el fuerte aumento de los márgenes del refino de petróleo y el comercio mayorista de combustibles. Los salarios no terminan de recuperar el peso perdido tras el alza de precios y de márgenes en 2022. Subir salarios y reducir jornada son formas de cerrar la brecha entre productividad y salarios. Urge facilitar información detallada del Observatorio de Márgenes Empresariales a los negociadores de los convenios».

Por tradeo