«Al acercarnos al final de la semana, la atención se desplaza hacia los datos macroeconómicos y la fortaleza del mercado laboral estadounidense. El viernes se publicarán las cifras de empleo (nóminas no agrícolas) de agosto, y el mercado prevé una cifra de 58.000 empleos. Se espera que la tasa de desempleo se mantenga estable en el 4,1% y que el crecimiento salarial se modere ligeramente hasta el 3% (frente al 3,2% anterior)», destaca Kathleen Brooks, directora de análisis de XTB.

Esta experta cree que «podría haber factores puntuales que influyan en este informe, incluida la pérdida del Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de 300.000 haitianos que residían en EEUU», lo que «podría afectar a la cifra de nóminas no agrícolas, aunque la tasa de desempleo no debería verse alterada».

Asimismo, recuerda que «el mes pasado cerraron varias plantas procesadoras de carne debido a la escasez de carne de vacuno«, aunque para contrarrestar algunos de estos factores, se espera un repunte del empleo en el sector educativo tras el descenso registrado en agosto, un fenómeno que, asegura, «responde a un patrón estacional».

«Aun así, estos dos factores puntuales podrían lastrar las cifras de empleo, planteando el riesgo de una sorpresa negativa», comenta Brooks.

Los inversores seguirán de cerca estas cifras para evaluar sus implicaciones en las futuras decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.

«El pleno empleo constituye una de las dos vertientes del mandato de la Reserva Federal, si bien su nuevo presidente, Kevin Warsh, se centra principalmente en la inflación. Es comprensible que Warsh no priorice el mercado laboral: si la tasa de desempleo se mantiene en el 4,1% —un nivel inferior al umbral que indica pleno empleo—, la Reserva Federal no necesita intervenir para estimular la creación de puestos de trabajo», indica.

Por ello, destaca que «aunque el informe de empleo es relevante para los inversores», el dato del IPC de agosto, que se publicará el 11 de septiembre, «ofrecerá una señal más clara sobre si la Reserva Federal subirá los tipos de interés a finales de este mes».

«El componente salarial del informe de empleo de hoy debería reflejar una desaceleración en el crecimiento de los salarios, a pesar de que la tasa de desempleo se mantiene baja. Esto podría mitigar ciertas preocupaciones sobre la persistencia de la inflación en EEUU y animar a los miembros de la Reserva Federal partidarios de una política monetaria más laxa a oponerse a una subida de tipos en la próxima reunión del FOMC», agrega.

CON LA MIRA EN LOS BONOS

Más allá del empleo, los inversores seguirán de cerca la evolución de los bonos, después de que sus rentabilidades se hayan disparado a lo largo de la semana a máximos de las últimas décadas ante los renovados temores inflacionarios que proceden de Irán, a pesar de que este jueves dieron un respiro y permitieron un rebote en la renta variable.

«En general, la atención de los inversores se ha desplazado claramente de los sólidos resultados empresariales de principios de verano al aumento de los precios del petróleo crudo en septiembre. Esto último impulsó las expectativas de inflación y elevó los rendimientos de los bonos. El vertiginoso aumento de los niveles de deuda en Estados Unidos —y otros mercados desarrollados— avivó aún más la situación, afectando especialmente al tramo largo de la curva de rendimiento», comenta Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote Bank.

No obstante, recuerda que «los rendimientos globales han bajado ligeramente en las últimas sesiones, debido a un leve retroceso en los precios del petróleo y a unas expectativas menos optimistas por parte de la Reserva Federal».

«Sin embargo, el petróleo ha vuelto a subir, y dado que lograr una bajada sostenible de los precios del petróleo llevará tiempo —si no se resuelve rápidamente la crisis en Oriente Medio—, la mejor opción para que los partidarios de una política monetaria expansiva de la Reserva Federal retomen su postura y reduzcan los rendimientos de forma más significativa en Estados Unidos es unas cifras de empleo más bajas», valora.

OTROS MERCADOS

En otros mercados, el petróleo West Texas baja un 0,19% ($90,37) y el Brent un 0,37% ($95,37). Por su parte, el euro cotiza plano ($1,1623), y la onza de oro ha caído un 3,29% ($4.510).

La rentabilidad del bono americano a 10 años se relaja al 4,754% y el bitcoin se deja un 0,67% ($80.528).

Por tradeo