Según explicó CNBC, los ataques se producen después de que, según informaciones, el presidente Donald Trump hubiera estado sopesando un plan del CENTCOM para lanzar ataques limitados con el objetivo de impedir que Irán reconstruya sus capacidades de radar y misiles, que podrían utilizarse para atacar a buques en el estrecho.
Se trata del reinicio de las hostilidades bélicas tras casi un mes de paz militar. Trump ya advirtió el lunes que iba a responder tras los ataques iraníes contra objetivos estadounidenses en Jordania, según reportó Fox News.
Asimismo, CENTCOM afirmó que las fuerzas estadounidenses comenzaron a atacar objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán después de los recientes intentos de atacar buques comerciales en el estrecho de Ormuz y a personal estadounidense en la región. El mando no informó de inmediato sobre el número ni la ubicación de los objetivos, ni sobre qué medios militares estadounidenses participaron en la operación.
Todo esto está provocando subidas de consideración en el precio del petróleo. En estos momentos, el barril West Texas, de referencia en EEUU ha subido un 5,74%, hasta los 90,66 dólares y el barril Brent se ha elevado un 5,16%, hasta los 95,16 dólares el barril.
TRUMP SE VANAGLORIA
Por su parte, Trump calificó los ataques de «grandes y contundentes» en una publicación en Truth Social el martes, afirmando que se trataba de una represalia por el intento de Irán de colocar minas marinas en el estrecho de Ormuz y por su ataque con misiles contra una base estadounidense en Jordania.
Asimismo, amenazó con una respuesta considerablemente mayor si Teherán toma represalias, afirmando que Irán sería atacado a un nivel «mucho más duro y elevado» y advirtió que un ataque mayor está «esperando entre bastidores».
Por su parte, Irán ha prometido rápidamente responder. Una fuente militar iraní de alto rango declaró a la agencia estatal Tasnim News Agency que la respuesta de Teherán sería «muchas veces mayor» que los ataques estadounidenses y advirtió de que los intereses y las bases estadounidenses en toda la región «quedarían rápidamente bajo el fuego iraní».
