Esta podría ser la respuesta de Teherán a las últimas amenazas de Trump (quién ha recomendado a la Guardia Revolucionaria Iraní alzar la bandera blanca y ha afirmado que pretende convertir Ormuz en territorio de EEUU) y algunos miembros de su gobierno como el secretario de Estado Scott Bessent (quien amenazó el pasado viernes con una táctica de asfixia comercial).
Esto se conoce justo el día que finaliza oficialmente la tregua de 60 días que aparece recogida en el Memorando de Entendimiento firmado el 17 de junio -que, por otra parte, ha sido violado en numerosas ocasiones por ambos contendientes-.
El pacto se desmoronó por una disputa sobre el control del estrecho de Ormuz, por donde circulaba una quinta parte del petróleo y gas natural licuado mundial antes del conflicto. Teherán sostiene que el punto 5 del acuerdo le otorga derecho a gestionar el estrecho, interpretación que Washington rechazó.
ENFADO CON OMÁN
Irán negocia por separado con Omán la gestión conjunta del estrecho, un componente clave de cualquier acuerdo regional, y asegura estar cerca de un entendimiento, aunque el avance es lento.
Trump, por su parte, advirtió que «si Omán se pone en el camino, les bombardearemos sin piedad».
