Una semana que ha estado marcada por las negociaciones entre EEUU e Irán -que, pese a lo prometido por Trump y Bessent, no se han materializado en acciones concretas– y el sorprendente informe laboral de Estados Unidos (EEUU) que, con una destrucción de 23.000 empleos en julio, parece disipar la idea de una posible subida de tipos por parte de la Fed en el medio plazo.

Respecto al empleo, la caída ha sorprendido a los analistas, que esperaban una subida de más de 80.000 trabajadores. «Se trata una sorpresa enorme y podría hacer que los mercados descarten por completo una subida de tipos en septiembre», ha indicado el analista de Capital.com, Kyle Rodda, quien ha destacado que el mercado laboral «parece mucho más débil de lo que se pensaba».

Rodda ha explicado que futuros se mueven como si fuera una situación de ‘las malas noticias son buenas noticias’, por las implicaciones para la política monetaria. «Será interesante ver si esto se mantiene, porque sugiere una demanda interna potencialmente débil en el futuro», ha destacado.

De la misma opinión es el analista técnico de Giv Trade, Waleed Said, quien ha indicado que las probabilidades de una subida de tipos en EEUU se han visto destrozadas. «Cualquiera que pensara que se acercaban subidas de tipos ha recibido un buen baño de realidad», ha añadido.

El dato de empleo ha ahondado en la herida de los indicadores adelantados del informe de empleo que mostraban, por lo general, «debilidad», y es que aunque el informe manufacturero del ISM de julio «reflejó un aumento en el componente de empleo, el índice del sector servicios del ISM mostró una caída de dicho componente hasta los 47,4 puntos —frente a los 51,2 anteriores—, situándose así claramente en terreno de contracción».

«A esto se suma el informe de empleo del sector privado de ADP, que también resultó más débil de lo previsto, con 44.000 nuevos empleos», indica.

CON EL FOCO EN ORMUZ

Por otro lado, el mercado ha seguido centrado en las negociaciones entre EEUU e Irán, con la esperanza de que alcancen un acuerdo en las próximas horas que conduzca a una reapertura del estrecho de Ormuz, algo que, durante la semana, se ha especulado sin llegar a nngún acuerdo concreto

Richard Hunter, director de mercados de Interactive Investor, ha señalado que los inversores se mantienen «escépticos debido a las numerosas falsas expectativas surgidas en los últimos meses» y ha recordado que «diversos informes apuntaban a que Irán preparaba un plan para prohibir el paso de buques estadounidenses e israelíes por dicha vía marítima, medida que podría desencadenar nuevos ataques y una mayor desestabilización en la región».

Mientras, en Rabobank han indicado que «si bien los precios del petróleo habían bajado a principios de esta semana ante los nuevos indicios de una posible reapertura gradual del estrecho de Ormuz, volvieron a subir durante la noche, ya que sigue sin alcanzarse un acuerdo convincente que ofrezca soluciones definitivas a los principales puntos de conflicto».

«En su lugar, se plantea un nuevo plazo de 60 días de libre tránsito por Ormuz mientras se reanudan las negociaciones. Según los informes, Irán pretende restringir el paso de buques estadounidenses e israelíes por el estrecho y, por ejemplo, ha guardado un silencio absoluto sobre la cuestión nuclear. De llegarse a un acuerdo, podría ser solo cuestión de tiempo que alguna de las partes volviera a mostrarse frustrada con las negociaciones y que los mercados se vieran obligados a descontar nuevas semanas de tensión geopolítica», han declarado

OTROS MERCADOS

En otros mercados, el petróleo West Texas ha bajado un 0,47% ($76,93) y el Brent ha cedido un 0,70% ($81,90). Por su parte, el euro se aprecia un 0,32% ($1,1561), y la onza de oro ha sumado un 2,5% ($4.406)

La rentabilidad del bono americano a 10 años ha caído al 4,643% y el bitcoin ha ganado un 0,84% ($64,918).

Por tradeo