Tal y como trasladó la compañía, Pérez-Hernández dejó el cargo «por razones de estricta lealtad corporativa, con el propósito fundamental de favorecer y facilitar de manera ordenada la transición operativa y la reestructuración del órgano de administración de la sociedad».
El pasado abril, Pérez-Hernández había accedido a la presidencia de EIDF sustituyendo a Eduard Romeu, que abandonó el puesto por sus discrepancias con la opa lanzada por Greening sobre el grupo.
Tras esta operación, Greening culminó su oferta de adquisición sobre EIDF y ha pasado a controlar una participación mayoritaria del 92,10% del capital de la sociedad.
