«Cuenta con un posicionamiento estratégico en áreas de rápido crecimiento como Venezuela o Guyana. Además, tiene un ‘breakeven’ reducido, lo que le protege ante eventuales caídas del petróleo y gas. A ello se suma la fortaleza de su balance y un historial consistente de pago de dividendos, factores que aportan un elevado nivel de seguridad para el accionista«.
Es lo que apuntan los analistas en la entidad en su informe sobre la compañía, en el que detallan las razones por las que fijan su consejo en ‘comprar’. Así, la primera de ellas es Chevron presenta un posicionamiento estratégico sustentado en varios factores clave.
Uno, Venezuela. «Nunca llegó a abandonar el país y ha continuado operando a través de una licencia específica que incluía determinadas restricciones, como el inicio de nuevos proyectos o en los niveles de producción. Este posicionamiento le beneficia ante el nuevo marco en Venezuela y con el reinicio de actividad», señalan.
Chevron reitera que está evaluando un aumento de inversiones al identificar elevado potencial de largo plazo. En la actualidad, produce en el país 250.000 barriles por día, nivel que podría incrementarse en más del 50% en los próximos 18/24 meses, sujeto a la obtención de autorizaciones americanas pertinentes. Como referencia, Chris Wright, secretario de Energía en EEUU, estima que el aumento de producción venezolana este año supondrá entre el 30% y el 40% del aumento de oferta global.
Dos, Guyana. «Cuenta con un potencial de crecimiento elevado, tras la adquisición de Hess el año pasado, puesto que contaba con un 30% de Stabroek, uno de los mayores descubrimientos de la última década. Relevante por su reducido coste de extracción, lo que se traduce en mayores márgenes operativos«, afirman.
Y tres, EEUU, que «continúa siendo su mercado más relevante (42% del total), con una sólida presencia en Dakota del Norte y Golfo de México. La mayor exposición en Venezuela y Guyana le permite aumentar diversificación geográfica, reduciendo dependencia de EEUU. En definitiva, presenta un posicionamiento interesante, con márgenes elevados y un ‘breakeven’ reducido para cubrir inversiones y dividendos«, comentan.
La segunda razón es el balance saneado, pues la compañía cerró 2025 con una deuda financiera neta/Ebitda de 0,9x y un volumen de tesorería de 6.297 millones de dólares. En la última década ha reducido inversiones en un 40%.
La tercera razón es la «atractiva» retribución al accionista, próxima al 4%. En los resultados del cuarto trimestre de2025, anunció un incremento del 4%, hasta los 1,78 dólares. «Especifica que el abono de dividendo es una prioridad para la empresa y estima recomprar entre 10.000 y 15.000 millones de dólares al año hasta 2030 en un escenario promedio de precios de 60/80 dólares», indica.
«El hecho de que tenga un balance saneado y su prioridad en el abono de dividendo, como ha demostrado históricamente, eleva la expectativa de que sea sostenible«, aseguran los analistas.
La cuarta razón es las guías «ambiciosas» presentadas en su Plan Estratégico, que estima un crecimiento de flujo de caja superior al 10% hasta2030, en un escenario del Brent de 70 dólares. Y, por último, la quinta razón es que se ha reducido el apetito inversor hacia renovables por mayores costes y cambios regulatorios. «Ello eleva el atractivo de los combustibles fósiles», concluyen.
