Y es que la estrategia del fondo Echiquier Major SRI Growth Europe, centrada en los grandes valores europeos de crecimiento y de calidad, se ha visto afectada por una rotación muy acusada hacia las acciones de perfil ‘value’. «El mal comportamiento relativo de 2025 ofrece un punto de entrada interesante en un momento en el que han surgido dos temáticas de crecimiento, los bancos europeos y la defensa, donde el fondo ya está posicionado».
Así lo explican Adrien Bommelaer, codirector del área de renta variable de crecimiento y gestor de fondos, y Paul Merle, CIIA, gestor de este fondo de LFDE, quienes señalan que «ante la incertidumbre generada por la imprevisible política de Trump, hemos reforzado el perfil defensivo del fondo aumentando la ponderación de valores como L’Oréal, AstraZeneca o Allianz, y hemos recortado la exposición a los valores sensibles a la depreciación del dólar».
Por otro lado, en la firma han reducido la exposición a las empresas que presentan un riesgo de disrupción ante el auge de la IA y han reforzado las que se beneficiarán de las ingentes inversiones anunciadas en centros de datos, como ASML o Prosus, «que ostenta una participación del 25% en Tencent y constituye, en nuestra opinión, una vía interesante para exponerse a la temática de la IA en China«.
OPERACIONES ESTRATÉGICAS
Con todo, estos expertos indican que el fondo ya está invirtiendo en el sector bancario, en valores como Banco Santander e Intesa Sanpaolo, animado por un cambio de paradigma. «Reestructurado y ayudado por un clima político más favorable a la desregulación, el sector ha vuelto a la senda de los beneficios elevados y ha encontrado condiciones de mercado favorables (tipos de interés elevados e inclinación de la curva de rendimientos) que contribuyen al crecimiento del BPA».
Así, destacan que el sector presenta rentabilidades (RoTE) elevadas y márgenes de intermediación al alza, con unos niveles de valoración razonables.
Además, en LFDE comentan que la soberanía se ha convertido en una temática de crecimiento caracterizada por grandes barreras de entrada. «A este respecto, hemos tomado posiciones en Thales y Safran para aprovechar el aumento de los presupuestos de defensa de los países europeos que tratan de reforzar su autonomía estratégica».
ESTRATEGIA DE INVERSIÓN
De este modo, Bommelaer y Merle subrayan que su estrategia de inversión se traduce en una cartera concentrada formada por una treintena de valores de alta convicción. Es más, enfatizan que en su proceso de selección priorizan las empresas de crecimiento y calidad que son líderes en su sector y tienen un pricing power que les permite, a pesar de los aranceles, mantener márgenes elevados y sortear las fluctuaciones del ciclo.
«La calidad es un factor atractivo en un mundo incierto y el mal comportamiento de 2025 brinda un punto de entrada. El potencial alcista de los valores europeos de crecimiento y de calidad es enorme, en nuestra opinión, toda vez que el estilo ‘calidad’ sigue cotizando con descuento en Europa en comparación con otras regiones del mundo y que la prima de la calidad frente al mercado se sitúa en niveles atractivos alejados de los máximos de 2020 y 2024. Nuestro posicionamiento para afrontar 2026 ya está definido: una cartera invertida al 100% en acciones de calidad capaces de captar la creación de valor a largo plazo«, concluyen.
