Mientras, los resultados ajustados han mostrado un beneficio por acción de (BPA) 0,15 dólares, lo que supone una mejora del 15% desde los 0,13 dólares por título de hace un año. Además, la compañía ha superado las previsiones con esta métrica, ya que las expectativas eran de 0,08 dólares.

Por su parte, los ingresos del cuarto trimestre fueron de 13.700 millones de dólares, frente a previsiones de 13.400, un 4% menos en la comparativa interanual, mientras que el margen bruto ha caído al 36,1%, 3,1 puntos porcentuales por debajo del margen del último trimestre de 2024.

«Superamos las expectativas del cuarto trimestre en ingresos, margen bruto y ganancias por acción (BPA), incluso mientras lidiamos con la escasez de suministro en toda la industria. Prevemos que nuestra oferta disponible se encuentre en su nivel más bajo en el primer trimestre antes de mejorar en el segundo trimestre y posteriormente», destaca David Zinsner, director financiero de Intel.

Sin embargo, a pesar de presentar unas cuentas mejores de lo esperado, Intel ha decepcionado con sus previsiones, al anticipar para el primer trimestre del año ingresos de 11.700 millones a 12.700 millones, con pérdidas por acción de 0,21 dólares y un BPA ajustado de 0,00 dólares. El mercado esperaba un BPA ajustado de 0,05 dólares y una facturación de 12.510 millones.

De cara al futuro, Zinsner asegura que «los fundamentos de la demanda en los mercados principales se mantienen sólidos, ya que la rápida adopción de la IA refuerza la importancia del ecosistema x86 como la arquitectura de computación de alto rendimiento más implementada del mundo».

Por tradeo